ENTREVISTA

Madrid, 07 noviembre 2007 "En Elster Iberconta no apostamos por un único producto, sino que damos una solución idónea, adaptando, paulatinamente, la tecnología disponible a las necesidades y circunstancias de cada cliente"

La telelectura de contadores de agua es ya una realidad en nuestro país y, por ello, el responsable de la división de Telelectura de Elster Iberconta, Albert Martinez, nos cuenta las claves para implantar un sistema de telelectura de contadores.

Albert, ¿es este cambio tecnológico una revolución en el sector de medición de agua?

Desde mi punto de vista, prefiero decir que es una evolución clara y lógica del sector. La telelectura se empezó a utilizar en el sector de la industria y del abastecimiento y, ahora, esta tecnología ha llegado al control de agua doméstico. Y, como otros muchos desarrollos que se han implantado, ésta es una evolución más que las gestoras irán integrando.

Pero concretamente ¿qué productos se necesitan para implantar la telelectura?

Eso depende de cada situación y de lo que realmente se necesite. Fundamentalmente hay contadores electrónicos, contadores emisores de impulsos, cuyos datoss se extraen mediante concentradores de impulsos MCI, y contadores equipados con módulos de radiofrecuencia para transmitir información vía radio.

Todos ellos se pueden combinar entre sí y ser leidos de forma local(con terminales portátiles de lectura) o de manera remota, desde la oficina, a través de los múltiples sistemas de comunicación que operan actualmente (GSM, GPRS, RTC, ...).

¿En qué se diferencian cada una de estas tecnologías de medición?

Las diferencias se basan, fundamentalmente en los datos de gestión ofrecidos, la accesibilidad a los contadores y la rapidez de lectura en cada caso. Cada sistema tiene sus ventajas frente a los otros, pero ninguno, en sí mismo, es "la panacea". No se trata de vender un producto que sirva para todo, si no que cada caso sea resuelto de la manera más rentable para el cliente y para ello es necesario tener diferentes tecnologías disponibles.

¿Qué características conllevan a utilizar una tecnología de medición u otra?

Como ya he comentado, la rapidez de lectura, la accesibilidad a los contadores, y la gestión del agua. Tenemos clientes como Aqualia, la empresa municipal de Gijón, y G.A.A. en Zaragoza que utilizan la tecnología vía radio, ya que facilita en gran medida la accesibilidad a los contadores.

Sin embargo, tanto en Vigo, como en otros lugares como Laguna de Duero y Burgos, están utilizando módulos concentradores de impulsos MCI, ya que los contadores están situados en baterías en sótanos de edificios, lo que nos permite leer los contadores mucho más rápido llegando a obtener información de hasta 400 contadores de una sola vez.

En Vigo, por ejemplo, se han instalado dos sistemas de lectura automática AMR diferentes. La gran concentración de contadores en algunos casos nos permitió instalar concentradores de impulsos MCI y en otras tuvimos que recurrir a módulos de radiofrecuencia, ya que su concentración no era significativa. En ambos casos, primamos la rentabilidad, la rapidez y la accesibilidad a los datos.

Hemos hablado de rapidez de lectura y accesibilidad a los contadores, pero ¿Cómo se gestiona mejor el agua?

Es el caso de gestoras como Agbar (Barcelona) y Emasesa (Sevilla), entre otras, que requieren una información más exhaustiva y completa y, por eso, ellos utilizan contadores "electrónicos" de gestión. Nuestro modelo Y290 proporciona, en ese sentido, información estadística de consumo, perfiles y bloques de tarifas.

Y en un futuro, gracias a nuestra reciente adquisición, podremos ofrecer más productos de gestión.

Y, ¿Cuándo contaremos todos con esta tecnología de medición en nuestros hogares?

Está claro que estos desarrollos ofrecen más precisión en las lecturas y se evitan molestias. Pero, el proceso de implantación de esta tecnología debe seguir un proceso natural. La inversión no debe ser desproporcionada, sino gradual, de manera que las gestoras vayan integrando la Telelectura en sus instalaciones al ritmo que ellas puedan.